Prueba estas técnicas de relajación y dile adiós al estrés

La relajación es una técnica de reducción de la activación fisiológica que ha demostrado ser eficaz para el tratamiento de los trastornos de ansiedad y otros desórdenes emocionales.

El estrés es dañino para el cuerpo y mente, además puede poner en riesgo tu salud como: la presión arterial alta, dolores de estómago, dolores de cabeza, ansiedad y depresión.

Practicar técnicas de relajación puede ayudarte a sentirte tranquilo. Estos ejercicios también pueden ayudarte a manejar el estrés y aliviar los efectos que tienen en tu cuerpo

¿Cómo ayuda la práctica de técnicas de relajación?

Cuando sientes estrés, tu cuerpo responde liberando hormonas que aumentan la presión arterial y elevan la frecuencia cardíaca, esto se denomina respuesta al estrés. Existen muchos ejercicios que puedes probar, como los que mencionaremos a continuación:

Respiraciones profundas: En definitiva, una de las maneras más simples de relajarse es practicando la respiración profunda. Puedes hacer respiraciones profundas casi en cualquier lugar.

Primero, siéntate o acuéstate y coloca una mano sobre tu estómago y la otra  mano sobre tu corazón. Inhala lentamente hasta que sientas que tu estómago se eleva, aguanta la respiración por un momento. Luego exhala lentamente, sintiendo tu estómago descender.

Atención enfocada: Concentrar tu atención ayuda a sentirte más relajado. Puedes concentrarte en tu respiración, en un objeto o en un conjunto de palabras. Esta práctica ayuda a reaccionar de manera más calmada a las emociones y pensamiento.

Biorretroalimentación: Esta técnica enseña cómo controlar algunas de las funciones de tu cuerpo, como tu frecuencia cardíaca o ciertos músculos.

En terapia de biorretroalimentación se adhiere sensores a distintas partes de tu cuerpo. Estos sensores miden tu temperatura corporal, tus ondas cerebrales, tu respiración y la actividad de tus músculos. Puedes ver estas lecturas en un monitor. Posteriormente a ello, se pone en práctica el cambio de tus pensamientos, comportamientos o emociones para ayudar a controlar las respuestas de tu cuerpo. Con el tiempo, aprenderás a cambiarlas sin tener que usar el monitor.

Relajación progresiva: Esta simple técnica se puede practicar en casi cualquier lugar. Comenzando por tus pies y los dedos de estos, concéntrate en apretar tus músculos por unos cuantos momentos y luego liberarlos. Continúa con este proceso, avanzando hacia la parte superior de tu cuerpo, concentrándote en un grupo de músculos a la vez.

Yoga: Práctica ancestral que combina posturas o movimientos con respiración enfocada y meditación. Las posturas tienen como propósito incrementar la fuerza y la flexibilidad. Estas varían desde simples poses acostado sobre el suelo hasta posturas más complejas que requieren años de práctica. Puedes modificar la mayoría de las posturas de yoga con base en tu propia habilidad. Si estás pensando comenzar a practicar yoga, debes buscar un maestro que pueda ayudarte a practicar de manera segura.

Taichí:   Ejercicio suave de bajo impacto que es seguro para personas de todas las edades.Todos los estilos de taichí comprenden los mismos principios básicos: movimientos lentos y relajados, posturas cuidadosas, concentración, respiración enfocada.