Quizás muchas veces has escuchado sobreel ayuno intermitente, pero ¿Qué es realmente el ayuno intermitente?
Básicamente el ayuno intermitente es una estrategia nutricional, no una dieta, la cual consiste en reducir el número de comidas, consumiendo solo 3 al día, haciendo así un ayuno de entre 8 a 12 horas.
Pero ¿qué puede suceder en nuestro cuerpo cuando comemos luego de hacer un paro de la ingesta por 12 horas? Algunos estudios han señalado que comer luego de un ayuno puede provocar desequilibrios hormonales (en específico de la insulina).
Durante el tiempo de ayuno, los niveles de glucosa en nuestra sangre descienden y esto obliga al cuerpo a movilizar grasa desde el tejido adiposo, precisamente para reservar parte de esa glucosa. Además, activa los procesos metabólicos que asegure el mantenimiento de la glucosa, impulsando su producción y empleando las reservas del organismo. Así mismo, hay pocos estudios del posible efecto de estas desregulaciones a largo plazo.
Otro punto es que el ayuno intermitente es opuesto a las recomendaciones publicadas por los organismos oficiales en materia de nutrición. Ya que una de sus propuestas es realizar 5 ingestas al día basadas en una dieta equilibrada.
¿QUÉ DICE LA COMUNIDAD CIENTÍFICA ACERCA DEL AYUNO INTERMITENTE?
Diversas investigaciones han puesto en manifiesto que el ayuno intermitente es eficaz para perder peso porque fuerzan al organismo a movilizar grasas desde el tejido adiposo. Además, es asociado con un buen manejo de los niveles de glucosa en la sangre. Debido a ello, diversos investigadores han propuesto, que el ayuno intermitente sin reducción calórica, es una alternativa eficaz en la prevención de enfermedades cardiovasculares y metabólicas como la diabetes, el sobrepeso, la obesidad e incluso enfermedades neurodegenerativas como el alzhéimer.
Pero ¿es bueno para la salud? En la actualidad no existe evidencia científica que lo avale, muchos de los beneficios que le atribuyen solo están demostrados científicamente en modelos animales. Los estudios no siempre se llevan a cabo en las mejores condiciones, al menos desde un punto de vista científico, además es importante señalar que estas investigaciones deben medir la evolución a lo largo del tiempo, con ello, la comunidad científica y los organismos oficiales en materia de nutrición podrán emitir una valoración veraz y consistente, basada en la evidencia.
Sin embargo, no es del todo desaconsejable, claro está que no todos pueden realizarlo, siempre se debe valorar de manera individual cada caso. Para llevar a cabo de manera adecuada, esta estrategia, siempre será necesario el apoyo de un nutricionista, o en su defecto un endocrinólogo, el cual garantice el equilibrio dietético.
Es de gran importancia ser responsables y alimentarnos conscientemente, además de ingerir todos los grupos de alimentos de forma balanceada. Un plan de alimentación responsable es necesario para nuestra calidad de vida y mantener nuestro sistema inmune fortalecido. Más allá de las dietas de moda, es mejor tener hábitos saludables que perduren con el paso del tiempo, eso nos permite estar sanos y mantener un peso adecuado.