El verano ha llegado con el espléndido sol, el cambio de temperatura y las horas de sol que tenemos en esta etapa, suelen afectar nuestro biorritmo. La pérdida de agua corporal a través de la transpiración es mucho mayor que en otros meses, generalmente los especialistas recomiendanbeber entre 1.5 y 2L (a no ser que exista una restricción médica) equivalente a 6 y 10 vasos, según el tamaño del recipiente que utilicemos, y puede ser en forma de agua, infusiones, extractos, batidos, jugos, etc. Debemos recordar queel agua es la mejor opción para hidratarnos y equilibrar nuestro organismo.
Así mismo, la alimentación juega un papel importantísimo no solo en nuestra salud física sino también emocional. Además, es la responsable de hacer que mantengamos los niveles de energía óptimos para hacer frente a las actividades diarias.
A continuación comparto con ustedes, algunos consejos sobre alimentación en veranoy sobre cómo encontrar el equilibrio durante estos meses de calor:
VITAMINAS Y MINERALES INDISPENSABLES
La alimentación debe ayudarnos a recuperar todas las vitaminas y minerales que perdemos a través de la sudoración al exponernos a temperaturas elevadas, además de hidratarnos durante todo el día (algo especialmente importante en el caso de los niños y los mayores), debemos tener en cuenta que debemos ingerir alimentos ricos en ciertos nutrientes para garantizar nuestras necesidades cubiertas. Veamos cuáles son indispensables.
- Vitaminas A y D: alimentos como el hígado o el huevo resultan especialmente nutritivos y ricos en vitaminas A y D, y ayudan a protegernos de los efectos nocivos de la radiación solar. Además, también contribuyen en la absorción de calcio.
- Vitamina C: presente en alimentos de temporada como el pimiento rojo y el melón, estos son más beneficiosos cuando son consumidos en crudo. Agregar estos ingredientes a nuestras ensaladas son una buenísima opción en esta época del año.
- Betacarotenos: podemos encontrarlos en alimentos como el mango, en hortalizas como las zanahorias. Los betacarotenos nos ayudan a fortalecer nuestras defensas.
- Omega 3: presentes en alimentos como el pescado (caballa, sardinas, anchoveta, etc.) contiene ácidos grasos beneficiosos para nuestro cuerpo. Su consumo contribuye a lucir una piel brillante y ayuda a mitigar los efectos de la fatiga, además de fortalecer nuestros huesos y nuestro sistema inmunitario.
- Potasio: alimentos ricos en potasio como el plátano y los frutos secos nos aportan energía y son una buena arma natural para luchar contra el cansancio.
Los nutricionistas recomiendan que a la hora de mantener una dieta sana y equilibrada se debe optar por alimentos de temporada ¡FRUTAS Y VERDURAS SIEMPRE!
Nuestra alimentación debe mantener siempre una hidratación adecuada, consumo de frutas y verduras, además debemos controlar los excesos, y estar atentos con la higiene para evitar intoxicaciones. Recordemos que la alimentación juega un papel importantísimo no solo en nuestra salud física sino también emocional.
¡Sigamos estos consejos y disfrutemos del verano y el sol maravilloso, una alimentación saludable y consiente siempre será la mejor opción!