Con las actividades y las rutinas en las cuales estamos inmersos, muchas veces, le restamos importancia a la valiosa acción diaria de masticar nuestros alimentos de manera adecuada y se convierte en una acción automática y muchas veces inconsciente.
Por lo general los alimentos son engullidos o tragados sin detenernos a pensar en cuanto contribuye el alimento que estamos degustando. Otras veces, por factores de tiempo, solemos comer muy rápido, en cinco o diez minutos, masticando de manera indebida y si a esto le sumamos el mal hábito de ver la televisión por ejemplo, no estamos contribuyendo a tener una digestión saludable, lo cual puede ocasionar enfermedades digestivas a futuro.
Debemos tener en cuenta que la digestión se inicia en el momento de masticar los alimentos y de acuerdo como mastiquemos nuestra digestión será corta o larga. La saliva, las papilas gustativas, los dientes, etc., presentan funciones muy importantes y se encargan de preparar el alimento de la mejor forma posible para su correcta asimilación, para ello son necesarias unas sustancias llamadas enzima, que son producidas por nuestro cuerpo en cantidades más que suficientes.
Una de las enzimas producidas por nuestro cuerpo es la ptialina, la cual se encuentra en la saliva y se encarga de descomponer los carbohidratos, por ello si se mastica adecuadamente, se produce suficiente saliva para que rodee al alimento y este pueda obtener los nutrientes perfectamente, de este modo si el alimento pasa muy rápido en nuestra boca, no se podrá generar saliva suficiente y la ptialina no actuará de manera correcta, haciendo que nuestro organismo no trabaje de forma óptima.
Cuando no se mastica adecuadamente los alimentos, no se podrá separar adecuadamente los nutrientes de las toxinas, de esta manera podremos intoxicar nuestro cuerpo y podremos favorecer a su desnutrición, por este motivo los expertos recomiendan masticar los alimentos por lo menos 40 veces.
¿Hay más beneficios? Por supuesto, a continuación ponemos a tu disposición una lista de beneficios.
- Mejora nuestra salud bucal, cuando se mastica se genera mucha saliva, la cual es demasiado importante para la salud bucal, de este modo, los alimentos no se pegan a los dientes y aportan importantes funciones antibióticas.
- Aumenta la sensación de saciedad, es una ventaja muy llamativa para las personas que desean adelgazar, disminuyendo el riesgo de sobrepeso y obesidad.
- Oxigena nuestro cuerpo, brinda una sensación de bienestar que reduce las prisas y el estrés, dando como resultado, relajarse y sentirse mucho mejor.
- Absorbe más nutrientes y energía de los alimentos, estimula una relación muy saludable con los alimentos.
- Mejora la experiencia al comer, mayor conciencia y apreciación del aporte nutricional de cada alimento.
Además un estudio realizado por la Universidad de Doshisha en Japón, indica que la saliva, al masticar adecuadamente los alimentos, puede eliminar algunos carcinógenos (cualquier sustancia que causa cáncer) que se encuentran en los alimentos.
Ahora que conoces sus variados beneficios ¿Aún seguirás masticando mal?