Los estilos de vida han cambiado en estos últimos tiempos y muchos somos más conscientes de la gran importancia y cuidados que debemos hacia nuestra salud, siendo la alimentación saludable, una de las acciones que ayudan a mantener una óptima salud física y mental. Podemos asegurar que el alimentarse saludablemente ahora es “un deber” y ya no “una opción”, como antes lo era.
La alegría de consumir alimentos que aporten nutrición y bienestar a cada órgano de nuestro cuerpo y sumado a ello, los diversos beneficios para nuestra salud, son características que deberían motivarnos consecuentemente, pero ¿Qué pasa si perdemos esas motivaciones?
¡No te preocupes! que hemos desarrollado 5 estrategias para ayudarte a no desviar la atención y no perder el foco en el objetivo de mantener una alimentación saludable.
- La mejor manera de iniciar tu día, es tomar un desayuno ideal. El desayuno debe contener una parte de lácteos, hidratos de carbono y fruta. Bríndate 15 minutos de tu tiempo para disfrutarlo, sentado en la mesa y de manera tranquila. Debemos recordar que esta actividad es un buen momento para llenarse de energía y vitalidad.
- Siempre frutas y verduras. Expertos nutricionistas recomiendan consumir 3 o más pedazos de fruta al día y 2 porciones o más de verduras, alternando entre frescas y cocidas. Es importante presentar la fruta y verdura de forma apetecible, limpiarlas, cortarlas y colocarlas de forma divertida para que nos puedan resultar más apetitosas y no quedarnos en la rutina de una sola presentación, ya que eso puede desmotivarnos.
- Establece un horario adecuado para cada comida. Cuando se come fuera de las horas estableidas, suelen aparecer los llamados “antojos” de alimentos hipercalóricos y de sabor intenso, de esta manera se descontrola el apetito y se pierde el gusto por los alimentos más adecuados. Por eso, es necesario tener horas estipuladas para alimentarnos ya que de esta manera se fomenta el autocontrol y se evita comer fuera del horario establecido.
- Evita ver televisión y/o otros equipos tecnológicos. En muchos hogares es un hábito comer delante de la televisión ¿Qué hay de malo en este hábito? Pasa que cuando esto ocurre, se atiende más a lo que se ve en tv, perdiendo atención en lo que se está comiendo e impide atender las señales de saciedad que envía el cuerpo. Además con esta conducta se asocia la televisión con el comer y cada vez que veamos la televisión puede ser que se nos genere las ganas de comer.
- El principal objetivo es alimentarse. Se debe tener en cuenta evitar recurrir a la comida cuando no se tenga hambre. Es de suma importancia, superar momentos como el aburrimiento sin recurrir a la comida. Si tenemos consciencia plena y aceptamos de que el aburrimiento es algo natural, podremos buscar otras alternativas como por ejemplo: el ocio activo, de esta manera adquiriremos autocontrol y no recurriremos al alimento como una forma de entretenimiento.